oyun oyna El 20 de mayo de 1912. La protesta armada del Partido Independiente de Color, a propósito de la lucha antirracista en Cuba | ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

"POR LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA"

El 20 de mayo de 1912. La protesta armada del Partido Independiente de Color, a propósito de la lucha antirracista en Cuba

Prof. Bárbara Danzie León
Investigadora del Archivo Nacional de Cuba

Sol de la Libertad

Sol de la Libertad

Mientras el gobierno de Cuba y representantes de los diferentes partidos y tendencias políticas de la Isla, se aprestaban a brindar por el 10mo Aniversario de la instauración de la 1ra República – establecida bajo la presidencia de Don Tomás Estrada Palma – y el fin de la intervención norteamericana, dando vítores al “Sol de la Libertad”, una parte importante de la llamada raza “de color”, se disponía a ejecutar una acción de protesta, a un altísimo costo en vidas para la familia cubana, que dejaría en evidencia, la desventajosa situación en que se mantuvieron los negros en la naciente Republica de 1902, concebida por Martí y Maceo “con todos y para el bien de todos”.

El 20 de mayo de 1912 era la fecha escogida para alzar la frente al sol y exigir el cumplimento de derechos constitucionales. Este, marcaría un hito en la historia de las luchas de los negros cubanos por sus derechos civiles en los albores del siglo XX, Se iniciaba la protesta armada del Partido Independiente de Color, con la que se puso fin a la existencia de esta Agrupación, surgida en 1908, para iniciar una contienda política reivindicatoria.

Reconocido también como el alzamiento del 12, el hecho se desató bajo el influjo revolucionario de un grupo importante de veteranos del disuelto Ejército Libertador, la mayoría negros, miembros o simplemente adeptos al Partido Independiente de Color, con el objetivo preciso de presionar al gobierno para derogar la Ley Morúa que los imposibilitaba a participar como organización política en el proceso electivo del país.

La protesta armada se identifica erróneamente muchas veces, a nivel popular como un movimiento racista que se inició en la región oriental del país y fue drásticamente sofocado en julio de 1912. Con frecuencia se confunden también los acontecimientos ocurridos entre mayo y julio de 1912, con el activismo político desarrollado por los líderes del PIC y apoyado por miles de miembros [1], durante los cuatro años de su existencia como Agrupación [2], de igual modo se entremezclan los objetivos que sostuvieron en uno u otro momento de su accionar y aunque se han escrito importantes trabajos sobre la existencia del PIC, los detalles del hecho, las diferencias entre uno y otro momento de su existencia y sobre todo su significado para la historia de nuestro país, merecen ser potenciados, más allá del estrecho marco académico, por su trascendencia social en la lucha contra el racismo. A la vez es necesario evitar que se categorice como un “movimiento racista”, lo que en realidad fue un movimiento surgido por móviles raciales e impedir que se identifique como un “alzamiento racista” lo que fue una protesta con el objetivo de lograr la legalización de su existencia para cumplimentar sus propósitos.

“…los propósitos que nos animan son los de satisfacer necesidades de muchos miles de cubanos excluidos sistemáticamente de toda participación en los asuntos de nuestro país y que se distinguen por lo vejado y se conocen con el nombre de la raza de color…” [3]

Los líderes del Partido Independiente de Color encabezados por Evaristo Estenoz, como presidente, Agapito Rodríguez y Pantaleón Valdés como vice presidentes, Gregorio Surín como secretario y Julián Valdés Sierra [4], como vicesecretario, utilizaron entre 1908 y 1910, todos los recursos legales a su alcance, para hacer valer las demandas de su grupo social, desde una estructura partidista .

Sus intenciones, no estaban en excluir o sobrepasar a la población blanca, ni en querer gobernar el país con intereses de raza, sino exigir a través de un programa nacionalista los derechos de los negros, lo que hasta ese momento ningún partido había podido realizar:

“…El Partido independiente de Color se ha constituido para responder a las necesidades de que impone el mayor desenvolvimiento de progreso y civilización del elemento de color, aspiración que hasta ahora no han podido satisfacer en los partidos políticos en que hasta ahora han militado…” [5]

Sin embargo fueron incomprendidos por importantes figuras negras del quehacer intelectual y político de la época, entre los que se encontraban Juan Gualberto Gómez y Martín Morúa Delgado, quienes a pesar de reconocer la necesidad de mejorar las condiciones sociales, económicas y morales de la raza negra, no aprobaron la idea de organizar un partido político, como alternativa para estos fines. Es así que Morúa Delgado en su condición de Senador, en febrero de 1910, propuso la referida Enmienda que eliminaba la participación del Partido Independiente de Color, en las elecciones parciales de julio y diciembre del propio 1910, donde se renovarían los cargos de los gobiernos municipales y provinciales, además de los puestos para la Cámara de Representantes, respectivamente.

La propuesta de Enmienda, promovió fuertes disputas en las sesiones del Senado y la Cámara de Representantes entre los meses de febrero y mayo de 1910, a favor y en contra de la misma, el senador Cristóbal Laguardia afirmaba:

“…Entiendo que ellos ejercitan un derecho legitimo, reconocido por la Constitución, al agruparse y expresar sus pensamientos libremente y para fines lícitos donde quiera que les convenga(…) Si hay hombres que desean reunirse en tal sentido y formar una agrupación; teniendo como tienen ese derecho reconocido por la constitución, por ningún modo puede quitárseles por medio de una Ley. Con ello daríamos lugar a que los individuos no teniendo ya un terreno legal, franco donde moverse se lanzaran a la violencia…” [6], pero todos los intentos de detener la cruzada contra el PIC fracasaron y finalmente la Ley Morúa fue aprobada en la Cámara de Representantes, el 2 de mayo de 1910.

A pesar de la negativa a ser reconocidos políticamente, después de la Enmienda Morúa, la actividad pública del Partido se mantuvo entre altas y bajas en toda la Isla, a través de un intenso activismo político de su dirigencia entre los que también se destaca Eugenio Lacoste, presidente del PIC por la zona de Guantánamo. La protesta armada, constituyó una alternativa de presión para lograr la sostenida aspiración del PIC a presentar candidatura en la ya próxima contienda electoral de noviembre de 1912.

El enfrentamiento armado puso en tensión a todo el país e incluso al gobierno de los Estados Unidos, quienes con el manido pretexto de cuidar las propiedades extranjeras, enviaron buques de guerra a las costas cubanas y desembarcaron hombres por la provincia oriental.

Cierto es, que en un desesperado intento de derogar la referida Ley Morúa y en medio de un entramado político complejo, en el que es importante recordar la recién culminada segunda intervención norteamericana, como medio de solución al conflicto político que desembocó en la guerrita de agosto de 1906, la dirigencia del Partido Independiente de Color solicitó la mediación norteamericana en este nuevo trance, cuando era ya inminente la protesta armada.

Es importante recordar que el PIC había surgido aun en plena intervención norteamericana y habían recibido el saludo y la aprobación del gobernador provisional Charles Magoon .Tal vez eso les hizo suponer que contarían con el apoyo norteamericano en este problema que era solo entre cubanos. Aunque no hay razón que justifique una solicitud de alianza con los vecinos del norte, pienso también, que frustrados como estaban ante los prolongados fracasos en los intentos parlamentarios para continuar su vida legal, quizás buscaron resolver el conflicto, bajo el derecho de intervención en los asuntos internos de la Isla, que les otorgaba a los norteamericanos la oprobiosa Enmienda Platt y frenar el baño de sangre que se avecinaba y que en realidad tuvo lugar.

Esta solicitud le ha ganado un sin numero de criticas por parte de la tendencia historiográfica que acusa al PIC de pro imperialistas. Es un asunto que por demás demanda de un mayor abordaje investigativo. Es también evidente el rejuego político que hubo entre el discurso antiimperialista del presidente Gómez y la verdadera actuación que mantuvo en contra de la intervención norteamericana. La presencia de cañoneros de la flota de los EEUU para el Caribe y el desembarco de tropas bajo el pretexto de cuidar las propiedades norteamericanas, son signos que hablan por si solos.

Lo cierto es que el PIC culminó su existencia tras una injustificada y sangrienta represión racista, desatada para sofocar la protesta armada, de la que fueron víctimas mortales un número aún por precisar de cubanos, en su mayoría negros y mestizos, -se dice que más de 3000 [7]- integrantes o partidarios del Partido Independiente de Color.

La protesta del 12 constituyó la oportunidad del siglo XX para aplastar con la misma violencia y odio racial que en otras ocasiones, a un gran número de negros y mestizos. Vale recordar similar actuación en el siglo XIX, tras la abortada conspiración de 1812, organizada y dirigida por el negro libre José Antonio Aponte o la represión desatada en 1844, contra los negros supuestamente implicados en la llamada conspiración de ”La Escalera”, dos momentos en que sectores de la llamada población “de color” brindaron muestras de rebeldía contra un régimen que les negaba el disfrute de sus más elementales derechos humanos. La persecución, la violencia y la masacre, siempre se imponen como manifestación del más brutal racismo.

La compulsión que despertó este alzamiento en el siglo XX, fue la expresión del miedo al fantasma negro de los siglos XVIII y XIX. Los enfrentamientos en el campo de acción fueron muy desiguales [8],

“ …Creo que dentro de ocho o diez días si no se consigue un buen (ilegible) deben suspenderse las garantías y obrar con mucha dureza contra los negros en sus centros de conspiración en los pueblos y armar quizás hasta dos mil hombres, las guerrillas pagadas en esta provincia que inmediatamente con el Ejercito han de operar para exterminar la horda.

Esto cuesta dinero pero si se demora el remedio costará más y hasta se perderá esta. El Cónsul de Haití es un negro que ha venido preparando este movimiento, debiera ser relevado por un blanco, los alzados exigen dinero, los clubes recolectan y aunque creo que nada hayan recibido de fuera por ese conducto tal vez pueden esperar algo…” [9]

Telegrama sin fecha y sin firma.

Mientras el siguiente intercambio de telegramas realizado entre, el Capitán de guerrilla José Aranda y el Teniente Coronel Ibrahim Consuegra, connotados protagonistas de la masacre, refiere el irrespeto con que se ejecutaron las acciones contra los prisioneros, hasta para con figuras tan prominentes como lo era Pedro Ivonnet:

Telegrama.
Al Coronel Consuegra, Jefe de las Fuerzas Armadas de la provincia de Oriente.

Señor:
Enterado de que el Mayor General Monteagudo se ha embarcado y que es usted el jefe de la provincia, le hago saber que tengo en mi poder al general Pedro Ivonnet, el que conduciré esta noche a ese Cuartel General, esperando de ud hordene se recojan todas las fuerzas para que no me perturben mi marcha, pues es mucha la ambición. También espero me diga si puedo llevarlo vivo y en caso contrario, espero que ud haga todo lo posible por venir ud en persona con un piquete a esperarme en el “Rodeo”,tienda, a un cuarto del Caney(legua)para hacerle entrega, hordeneme y dile caballos a la pareja para queme alcance cuanto ante
Villanueva julio 18 de 1912
Atte José Aranda
Capitán guerrilla Caney

(Al dorso)

Que no llegue vivo de ningún modo. La gloria es suya y nadie puede quitársela.
Consuegra
Tte Coronel.G.R.

(Ortografía de la época) [10]

Acciones como estas se sucedieron entre y contra personas, que en su mayoría ostentaban grados militares obtenidos como miembros del disuelto Ejército Libertador. Ahora se encontraban en la categoría de alzados y eran tratados como vulgares delincuentes, hombres de la talla del otrora Capitán del Ejército Libertador Evaristo Estenoz, el Coronel del Ejército Libertador Pedro Ivonnet y muchos otros, que se convirtieron en objeto de la cacería de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos de voluntarios creados a tal efecto, capitaneados por el Mayor General del Ejército Libertador Pedro Agustín Pérez (Periquito Pérez), el Coronel del Ejército Libertador, José Bouquet, el entonces brigadier Prudencio Martínez, a las ordenes de los representantes del poder militar en la República, entre los que podemos mencionar al ex teniente del Ejercito Libertador José Martí Zayas Bazán, ahora Coronel Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el General del Cuarto Cuerpo en el Ejército Libertador, José de Jesús Monteagudo, devenido en Mayor General, jefe de las Fuerzas Armadas de la República, todos bajo el mando del Mayor General y Presidente de la Republica José Miguel Gómez.

Coincidimos con el criterio de la historiadora Aline Helg:(2000), cuando aseveró que tal explosión de racismo pudiera ocurrir bajo la guía de veteranos del Ejercito Libertador y en la provincia que fue cuna del movimiento independentista cubano, rompió el mito de la igualdad racial y justicia en la Cuba capitalista [11], por la que supuestamente habían luchado todos.

Cuando el tema de los prejuicios raciales renace como manifestación tardía de rezagos socio ideológico en muchos de nosotros y vuelve a ser punto de referencia en el discurso político y socio cultural de la Cuba revolucionaria, es importante recordar cada 20 de mayo, este movimiento que fue centro del debate racial en las estructuras de poder de la Primera República y la mayor expresión de racismo del siglo XX.

En la intervención del General de Ejército Raúl Castro, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, en la clausura del IV Período de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el mes de diciembre del 2009, hizo alusión al tema de los perjuicios de género y raza que aún se mantienen, considerando como “…una verdadera vergüenza el insuficiente avance en esta materia a 50 años de Revolución…” [12]. Y en el recién concluido VI Congreso del PCC se enfatizó en la necesidad de incrementar en todas las estructuras de gobierno a los sectores que permanecen visiblemente en desventaja en proporción cuantitativa: las mujeres y los negros.

El origen y comprensión de las expresiones racistas conscientes o inconscientes, se encuentran en el estudio de estos hechos. Recordarlos es asumirlos como parte de una historia que no puede repetirse, en lo que radica nuestro interés en no pasar por alto el 99 aniversario del inicio de La Protesta Armada del Partido Independiente de Color.

Citas:

  • [1] Evaristo Estenoz asegura que eran más de 65 mil sus afiliados.
  • [2] La Agrupación Independiente de Color se fundó el 7 de agosto de 1908, tras un largo periodo de actividad revolucionaria y protestas de los negros por la preterida situación económico y social en la que se les mantuvo en el periodo pos colonial. Prontamente se comienzan a llamar Partido Independiente de Color ,aunque en algunos documentos se mantienen como Agrupación Independiente de Color.
  • [3] Fragmento de Carta dirigida al presidente provisional de Cuba Charles Magoon y firmada el 30 de septiembre de 1908. Fondo Secretaria de la Presidencia Leg 22, exp 33.
  • [4] Aunque no hemos encontrado el acta fundacional del PIC, en el Fondo Secretaria de la Presidencia Leg.22, exp.33, aparece un documento que puede ser testimonio de su fundación y de su primer secretariado.
  • [5] Diario la discusión 21 de abril de 1910.
  • [6] Defensa del Senador  Cristóbal de Laguardia en la sesión del Senado del 11 de febrero de 1910, citado en Una profecía fatal de  Ramos Cárdenas, Raúl. En Boletín del Archivo Nacional  No 16 17, versión digital  http//:www.arnac.cu.
  • [7] Castro Silvio. La masacre de los Independientes de Color en 1912. Pág. 3.
  • [8] El Fondo Ejercito, del Archivo del Instituto de Historia de Cuba contiene muchos reportes de acciones militares, en los que se evidencia la superioridad del ejercito en termino de bajas, igualmente alguna prensa de la época, entre ellos el diario La Lucha, que ofrece información sobre el número de bajas de alzados, totalmente des balanceado a favor de las Fuerzas Armadas de la República y de los grupos de voluntarios que se organizaron para la ocasión, encabezados entre otros  por el capitán de guerrilla ,el tristemente célebre Emiliano Amiel.
  • [9] Instituto de Historia de Cuba. Fondo  Ejército. 24-22-1.3—1-54.
  • [10] Fondo Ejercito 24/30/1.1/1-316.
  • [11] Helg, Aline  Lo que nos corresponde, la lucha de negros y mulatos por la igualdad en Cuba.1886-1912.Pág. 313.
  • [12] Discurso de Raúl Castro, en la Clausura del IV período de Sesiones en la Asamblea Nacional del Poder Popular. Periódico Granma La Habana, diciembre de 2009.

Bibliografía:

  • Castro, Silvio. La masacre de los Independientes de Color en 1912.  Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 2002
  • Fernández Robaina, Tomás. El negro en Cuba Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1994.
  • Helg, Aline.  Lo que nos corresponde, la lucha de negros y mulatos por la igualdad en Cuba.1886-1912. Ediciones Imagen Contemporánea.  La Habana, 2000.
  • Le Riverend, Julio.  La República. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1973.
  • Pichardo, Hortensia. Documentos para la Historia de Cuba. Editorial Ciencias Sociales .La Habana, 1973.
  • Portuondo Linares, Serafín. Los independientes de Color. Editorial Caminos. La Habana 2002.
  • Ramos, Raúl. Una profecía fatal en Boletín del Archivo Nacional. No 16-17. Año  2010.  Versión digital http//www.arnac.cu.

Fondos documentales y prensa:

  • Archivo Nacional de Cuba: Congreso de la República.
  • Archivo Nacional de Cuba: Fondo Secretaría de la Presidencia.
  • Instituto de Historia de Cuba: Fondo Ejército.
  • Diario La Lucha.
  • Diario La Discusión.
  • Periódico Granma.
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