oyun oyna Un discurso ilustrativo en torno a la discriminación contra negros y mestizos a inicios del siglo XX en Cuba | ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

"POR LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA"

Un discurso ilustrativo en torno a la discriminación contra negros y mestizos a inicios del siglo XX en Cuba

Lic. Iván Dalai Vázquez Maya

Investigador del Archivo Nacional de la República de Cuba

Imagen utilizada para caracterizar fisonómicamente a un “afro-cubano fetichista” o “brujo” en una obra sobre criminología publicada en Cuba en la primera mitad del siglo XX.

Imagen utilizada para caracterizar fisonómicamente a un “afro-cubano fetichista” o “brujo” en una obra sobre criminología publicada en Cuba en la primera mitad del siglo XX.

La fundación de la República, el 20 de mayo de 1902, fue un momento de celebración a partir del cual Cuba contaba con un nuevo estatus político-administrativo y gozaba por primera vez de su “independencia”. Sin embargo, los primeros años republicanos, lejos de significar cualitativamente un período de ruptura de facto con el pasado colonial, evidenciaron la continuidad en muchos de los aspectos que caracterizaron la sociedad cubana en las postrimerías de la centuria decimonónica. Uno de los problemas que se heredaron, sin encontrar una solución efectiva, fueron los relacionados con la discriminación por el color de la piel, específicamente, la discriminación contra negros y mestizos cubanos.

El contexto de los primeros años del siglo XX en Cuba fue propicio para la apertura de procesos judiciales contra la sociedad secreta Abakuá y los cultos religiosos provenientes del continente africano. Este hecho denota la existencia de una visión prejuiciada, en términos delictivos, hacia ese sector de la población.

Varios factores contribuyeron a reforzar la imagen de los negros como seres propensos a delinquir, entre ellos: la tradición racista del colonialismo español asimilada por la sociedad criolla cubana y, posteriormente, actualizada y practicada por los interventores norteamericanos, la influencia de las corrientes científicas positivistas occidentales sobre la criminalidad, y las campañas racistas acometidas por los principales periódicos cubanos de alcance local y nacional; todo esto propició que se les tildara como “violentos e inferiores culturalmente” y se socializara el miedo al negro.

El acontecimiento objeto de nuestra indagación, ocurrió en La Habana, en horas de la tarde del 19 de abril de 1910 y conllevó a la apertura de la Causa 261 del propio año por “asociación ilícita”. En el expediente se afirma que fue sorprendida una ceremonia o reunión que los oficiales de la policía, participantes en los arrestos, describieron como: “prácticas supersticiosas relacionadas con la brujería”.

Durante el registro efectuado en el interior de la casa cita en la calle Auditor 41, se procedió a la detención de Lucio Veitia y 23 personas más, entre ellas, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, fundamentalmente negros y mestizos. Además, fueron ocupados varios objetos y dinero, como piezas de convicción. Si bien los implicados, en su mayoría, enfrentaron el proceso en libertad, todos fueron víctimas de la estigmatización de su legítimo derecho a profesar la religión de su preferencia, a expensas del origen de la misma.

En esta oportunidad, ponemos a consideración de los lectores fragmentos de un discurso que revela la pervivencia de prejuicios raciales en la etapa postcolonial. El documento es un informe del capitán Félix Pereira donde se vierten los resultados de su indagación, así como su opinión personal al respecto; se relaciona fundamentalmente con la persecución y enjuiciamiento contra negros y mestizos por sus prácticas religiosas.

El texto, aunque nos revela la percepción individual de un agente de la policía sobre las manifestaciones religiosas de origen africano, es reflejo del sentir de una parte de la sociedad cubana hacia la población negra y mestiza; sentir despectivo y excluyente, que en no pocas ocasiones matizó los más variados ámbitos de aquella realidad, entre ellos el político, el jurídico-procesal, el institucional y el intelectual.

Fragmento del informe del Capitán Félix Pereira remitido al Juez actuante, durante el proceso investigativo de la Causa No. 261 de 1910 por “asociación ilícita”, fechado el 22 de abril de 19101:

(…) Por otra parte, he logrado recojer la versión de que en ese antro de incomprensibles aberraciones y el que se confunden la suciedad y la mas rara explendidez, se predican y proclaman doctrinas absolutamente contrarias á la decencia, á la moral contemporánea y á la paz de los hogares. En él, como en todos los de su clase, se dan normas de conducta y se proporcionan instrucciones tendentes á facilitar el adulterio, la mancebía, el aborto; en él, y á pretexto de mentidas practicas religiosas, jóvenes vírgenes suelen ser casi enteramente desnudadas y compelidas por inducción á trance hipnótico, abandonándoselas después á una concurrencia embrutecida y excitada que contempla como ebria las horribles contorsiones deshonestas y hasta lúbricas de la “medium” á la cual en su lenguaje consideran con “el santo”.

Mi opinión personal es la de que estas agrupaciones inmorales y funestas constituyen un baldón de la moderna civilización y un peligro incesante para la tranquilidad privada y pública.

Felix Pereira Medina.

Capitán.

Sirva esta lectura como testimonio, desde la historia que emana de las fuentes documentales, contra las prácticas discriminatorias que han lastrado la realización digna y plena de la sociedad cubana.

BIBLIOGRAFIA

Castellanos, Israel: Medicina Legal y Criminología Afro-Cubanas, La Habana, 1937.

Helg, Aline: Lo que nos corresponde. La lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba 1886-1912, Ediciones Imagen Contemporánea, La Habana, 2000.


1 Archivo Nacional de la República de Cuba, Audiencia de la Habana, L. 205-10, 1ra Pieza; se respeta la redacción y ortografía original del documento.

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