oyun oyna Antecedentes del Centro de Capacitación y Postgrado en Archivística. | ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

"POR LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA"

Antecedentes del Centro de Capacitación y Postgrado en Archivística.

La formación de archiveros en Cuba tiene sus antecedentes en el año 1945 cuando Joaquín Llaverías, director en ese entonces del Archivo Nacional, promueve la realización de los primeros cursos con asignaturas tales como: Paleografía y Diplomática, Arquivonomía, Historia de Cuba, Administración y Generalidades Bibliográficas que tenían una duración de ocho semanas y a los que asistieron 30 empleados del archivo y 18 de otras dependencias estatales.

En julio de 1959 la entidad se convirtió en la mayor difusora de la obra “Archivos Modernos: Principios y Técnicas” del archivero norteamericano Theodore Schellenberg, traducida al español e impresa en los talleres de la propia institución, de esta manera, Cuba entró en contacto con las técnicas más avanzadas e hizo extensivo a otros países el conocimiento de las teorías del ciclo vital y los valores primarios y secundarios de los documentos de archivo.

Se incrementó, igualmente, el intercambio cultural antillano y americano a través del canje de obras históricas y de archivos, beneficiando especialmente a la biblioteca, al dotarla de las obras necesarias que la convierten, en lo que es hoy, biblioteca auxiliar, tanto para investigadores como archiveros.

La institución se trazó como política nacional, la formación de su personal, lo que se materializa en la Resolución Ministerial No. 4828 de 19 octubre de 1959 firmada por el Dr. Armando Hart Dávalos, en aquel momento, Ministro de Educación, quien, con su visión de futuro supo comprender lo que significaría la creación de la Escuela Nacional de Archiveros, adscrita al Archivo Nacional y cuyo fin era el de formar al personal de la entidad, contribuir al desarrollo de la investigación histórica y a la mejor capacitación técnica del personal de los archivos del Estado cuando afirmaba que los “archivos administrativos del presente serán los archivos históricos del futuro”.

Su objeto sería proporcionar los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para el ejercicio de las actividades archivísticas en todas sus formas y su finalidad formar técnicamente a los futuros archiveros, tanto administrativos como históricos.

Una de las aspiraciones de la institución era la creación de la Escuela Interamericana de Archiveros para lo cual el Gobierno Revolucionario incluyó un presupuesto en colaboración con el Instituto Panamericano de Geografía e Historia, la Fundación Rockefeller y la División de Becas de la Organización de Estados Americanos. Las constantes agresiones del gobierno norteamericano y con ello el rompimiento de las relaciones impidieron la materialización de tan grandiosa idea. No obstante, Cuba propone a la Organización de Estados Americanos (OEA) los servicios de la Escuela Nacional de Archiveros con el propósito de traer becados de la América ofreciéndoles los estudios gratuitos, la OEA debía ocuparse de los gastos de pasaje y mantenimiento por un año, tiempo que duraban los cursos  pero este proyecto fracasó por la política hostil del imperialismo hacia nuestro país.

El 3 de Diciembre fueron aprobados los planes de estudio confeccionados para la escuela, entre las disciplinas más importantes se encontraban: Archivología General, Práctica y Organización de Instituciones y Oficinas Públicas y Privadas, Historia de Cuba, Técnica de la Conservación y Restauración de Documentos, Clasificación y Catalogación de Documentos, Archivología Aplicada, Paleografía y Técnicas de Investigación Histórica y en el claustro de profesores se encontraban el Dr. Elías Entralgo Vallina, Profesor de Historia e Historiografía, Conrado Massaguer, Asesor y el Doctor Julio Le Riverand Brusone, Profesor de Evolución Territorial de Demografía de Cuba .

El 8 de Diciembre de 1959 se inauguró en el Archivo Nacional el “Curso Piloto de la Escuela Nacional de Archiveros”. Se efectuaron dos sesiones, cada una en dos ciclos, con una matricula de 161 alumnos.

Esta experiencia sentó las bases para los cursos de superación que se desarrollaron durante los años posteriores, un grupo de sus especialistas, entre ellos el Dr. Luís Alpizar Leal y Felipe Zapata, comenzaron a preparar a los futuros técnicos de los recién creados Archivos Históricos Regionales, (Santiago de Cuba, Camagüey, Bayamo), dándole a la enseñanza un carácter teórico-práctico a través del contacto directo con la documentación atesorada en el Archivo Nacional.

En estos cursos se enfatizó la enseñanza de materias básicas, la Clasificación y Catalogación de Documentos; Lectura de Documentos (Elementos de Paleografía) e Historia de la Instituciones en Cuba, esta última, con especial atención a la organización municipal como conocimiento necesarios para los Archivos Históricos Regionales.

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