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ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

"POR LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA"

Archivo Nacional participa en LASA 2010

Especialistas del Archivo Nacional de la República de Cuba participaron en el XXIX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) 2010, en la ciudad de Toronto, Canadá, efectuado del 6 al 9 de octubre pasado.

El investigador de esta entidad archivística, Jorge Macle Cruz, en representación de la isla, presentó en este encuentro su trabajo intitulado “El café de La Habana a Vueltabajo y la frontera ochocentista”, en la sección Visions of Cuban Slavery Beyond Sugar: Law and Labor in Urban and Rural Environments.

De acuerdo con un resumen del texto, brindado por el también licenciado en Geografía, el trabajo destaca el año 1748 como la fecha en que surge el primer cafetal en Cuba, ubicado en el Wajay, localidad cercana a San Cristóbal de La Habana.

Asimismo, el escrito resalta el futuro auge de este tipo de plantación en la región, ocurrido principalmente, después de la toma de esa metrópoli por los ingleses y a partir del intercambio epistolar entre el rey español Carlos III y el intendente Miguel de Altarriba desde finales de 1767.

Tal correspondencia, según las fuentes consultadas en la realización de este estudio por Macle Cruz, enfatiza en aspectos de ese cultivo en Cuba, vinculados a la demanda, el mercado y su proliferación, que inicialmente abarcó el autoconsumo de los hacendados.

De esta forma, la investigación ahonda en el estímulo de este nuevo fenómeno económico que propició en sus comienzos diversas libertades expresadas en Reales Cédulas, y que con el tiempo facilitó una prórroga en su intercambio con el establecimiento de algunas ordenanzas para el comercio libre de las colonias.

Concerniente al ulterior desarrollo y contexto histórico de este producto, hoy de gran importancia entre la comunidad internacional, el trabajo puntualiza que la frontera de ese siglo XVIII cruzó aromatizada por el aumento del cultivo en una tendencia que se mantuvo por buen tiempo, debido al arribo de técnicas desconocidas hasta los sucesos de la Revolución Haitiana y el auge de la trata negrera.

No obstante, precisa el especialista en ese resumen, que no es hasta entrada la década del 30 de la otra centuria (XIX) que los precios comenzaron a bajar como resultado de las múltiples causas políticas, económicas y sociales vigentes hacia la mitad de ese período.

La propuesta, que tiene en cuenta un análisis de la distribución espacio-temporal del cultivo en la parte más occidental del país a partir de diversas fuentes documentales y evidencias arqueológicas, exhibe, igualmente, las características más distintivas de este tipo de complejo socioeconómico –no ajeno tampoco a las convulsiones de la época-.

Sobre el lugar que ocupó el café en el entramado mercantil territorial y nacional y del legado cultural y el progreso tecnológico patrimonial de la industria a través de evidencias arqueológicas y privilegios de invención, enfatiza también este trabajo de gran significación para Cuba por los valores históricos recogidos en él.

Junto al investigador cubano y responsable principal de la Mapoteca del Archivo Nacional, participó en el panel la experta estadounidense Charlotte A. Cosner, de la Universidad de Carolina Occidental, con el tema “To bacco Labor and `The Color of its Race’: Revisiting Ortiz’s Contrapunto cubano and the Role of Slavery in the Island’s Tobacco Industry, 1763-1817”.

Esa sección estuvo presidida por los especialistas Manuel Barcia Paz y William C. Van Norman, de las universidades de Leeds, en el Reino Unido, y James Madison, en Estados Unidos, respectivamente.

El XXIX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos 2010, celebrado en Canadá, contó con la presencia de más de dos mil 700 delegados de tres continentes, todos pertenecientes a una amplia gama de disciplinas.

Entre las materias más destacadas se encuentran el cambio climático, el arte y la política, distribuidas tales áreas y otras más, en cientos de paneles y talleres.

LASA, que cuenta con más de cinco mil 500 miembros y tiene sede en Estados Unidos, es la organización académica más grande de profesionales e instituciones de todo el mundo dedicadas al estudio de América Latina y el Caribe.

Desde 2004 optó por organizar sus congresos, con la consiguiente afectación a su presupuesto, fuera del territorio norteamericano, a fin de garantizar la asistencia de los delegados cubanos.

Especialistas del Archivo Nacional de la República de Cuba participaron en el XXIX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) 2010, en la ciudad de Toronto, Canadá, efectuado del 6 al 9 de octubre pasado.

El investigador de esta entidad archivística, Jorge Macle Cruz, en representación de la isla, presentó en este encuentro su trabajo intitulado “El café de La Habana a Vueltabajo y la frontera ochocentista”, en la sección Visions of Cuban Slavery Beyond Sugar: Law and Labor in Urban and Rural Environments.

De acuerdo con un resumen del texto, brindado por el también licenciado en Geografía, el trabajo destaca el año 1748 como la fecha en que surge el primer cafetal en Cuba, ubicado en el Wajay, localidad cercana a San Cristóbal de La Habana.

Asimismo, el escrito resalta el futuro auge de este tipo de plantación en la región, ocurrido principalmente, después de la toma de esa metrópoli por los ingleses y a partir del intercambio epistolar entre el rey español Carlos III y el intendente Miguel de Altarriba desde finales de 1767.

Tal correspondencia, según las fuentes consultadas en la realización de este estudio por Macle Cruz, enfatiza en aspectos de ese cultivo en Cuba, vinculados a la demanda, el mercado y su proliferación, que inicialmente abarcó el autoconsumo de los hacendados.

De esta forma, la investigación ahonda en el estímulo de este nuevo fenómeno económico que propició en sus comienzos diversas libertades expresadas en Reales Cédulas, y que con el tiempo facilitó una prórroga en su intercambio con el establecimiento de algunas ordenanzas para el comercio libre de las colonias.

Concerniente al ulterior desarrollo y contexto histórico de este producto, hoy de gran importancia entre la comunidad internacional, el trabajo puntualiza que la frontera de ese siglo XVIII cruzó aromatizada por el aumento del cultivo en una tendencia que se mantuvo por buen tiempo, debido al arribo de técnicas desconocidas hasta los sucesos de la Revolución Haitiana y el auge de la trata negrera.

No obstante, precisa el especialista en ese resumen, que no es hasta entrada la década del 30 de la otra centuria (XIX) que los precios comenzaron a bajar como resultado de las múltiples causas políticas, económicas y sociales vigentes hacia la mitad de ese período.

La propuesta, que tiene en cuenta un análisis de la distribución espacio-temporal del cultivo en la parte más occidental del país a partir de diversas fuentes documentales y evidencias arqueológicas, exhibe, igualmente, las características más distintivas de este tipo de complejo socioeconómico –no ajeno tampoco a las convulsiones de la época-.

Sobre el lugar que ocupó el café en el entramado mercantil territorial y nacional y del legado cultural y el progreso tecnológico patrimonial de la industria a través de evidencias arqueológicas y privilegios de invención, enfatiza también este trabajo de gran significación para Cuba por los valores históricos recogidos en él.

Junto al investigador cubano y responsable principal de la Mapoteca del Archivo Nacional, participó en el panel la experta estadounidense Charlotte A. Cosner, de la Universidad de Carolina Occidental, con el tema “To bacco Labor and `The Color of its Race’: Revisiting Ortiz’s Contrapunto cubano and the Role of Slavery in the Island’s Tobacco Industry, 1763-1817”.

Esa sección estuvo presidida por los especialistas Manuel Barcia Paz y William C. Van Norman, de las universidades de Leeds, en el Reino Unido, y James Madison, en Estados Unidos, respectivamente.

El XXIX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos 2010, celebrado en Canadá, contó con la presencia de más de dos mil 700 delegados de tres continentes, todos pertenecientes a una amplia gama de disciplinas.

Entre las materias más destacadas se encuentran el cambio climático, el arte y la política, distribuidas tales áreas y otras más, en cientos de paneles y talleres.

LASA, que cuenta con más de cinco mil 500 miembros y tiene sede en Estados Unidos, es la organización académica más grande de profesionales e instituciones de todo el mundo dedicadas al estudio de América Latina y el Caribe.

Desde 2004 optó por organizar sus congresos, con la consiguiente afectación a su presupuesto, fuera del territorio norteamericano, a fin de garantizar la asistencia de los delegados cubanos.

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