oyun oyna Historia | ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA

"POR LA PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA"

Historia

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El Archivo Nacional de la República de Cuba es una unidad de información perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, fue fundado el 28 de enero de 1840 por Real Orden No. 531, emitida por la reina regente de España, María Cristina de Borbón, con el nombre de Archivo General de la Isla de Cuba. El Archivo Nacional de la República de Cuba, fue la quinta de estas instituciones creadas en América Latina, luego de Argentina (1821), México (1823), Bolivia (1825) y Brasil (1838), para atesorar y proteger los documentos, siguiendo el espíritu de conservación documental que comenzara con el reinado de Felipe II en España y sus ordenanzas de 1569.

El entonces incipiente archivo se encontraba en la Real Factoría, ubicada en el barrio Jesús María, en La Habana y por tanto ese fue el primer local en el que se organizó un archivo de carácter general en Cuba.

Ahí estuvo, hasta que en 1856 fue preciso trasladar la documentación pues la estrechez del local impedía nuevas admisiones, por lo que el Gobernador de la Isla determinó que la nueva sede estaría en el Convento de San Francisco, sito en la calle Oficios, en los márgenes de la bahía habanera.

En San Francisco permaneció hasta 1899, cuando la explosión del acorazado «Maine», que marcó el cese de la soberanía de España sobre Cuba, causó estragos en el edificio. Muchos cambios ocurrieron en la joven República y uno de ellos fue el embarque hacia España de muchos de los documentos atesorados en el Archivo y la reubicación de éste en el Castillo de la Real Fuerza, lugar que compartía con el cuartel de la Guardia Rural y con una planta eléctrica, que significaba un gran peligro para el patrimonio que guardaba la institución.

Una vez más, en el año 1906, toda la documentación fue movilizada, esta vez hacia el entonces Cuartel de Artillería y Armería, en la calle Compostela donde en el año 1942 se comenzó a erigir el anhelado inmueble cuyas características estuvieron previstas, desde su concepción, expresamente para la custodia de la memoria histórica del país, gracias a los esfuerzos de su director, el Capitán del Ejército Libertador Joaquín Llaverías Martínez. Llaverías asumió la dirección del Archivo en la segunda década del siglo XX, e implementó las más avanzadas técnicas del momento en materia de indización y clasificación de los documentos.

La gestión de Llaverías y otros intelectuales interesados en conservar el caudal documental de Cuba se había hecho sentir con ahínco en 1940, año en el que la institución cumplía su centenario y luego de una labor tesonera, se aprobó la Ley No. 6 de abril de 1942, que entre otras cuestiones, ordenó la construcción del Archivo Nacional y ese mismo año se comenzaría a erigir el nuevo edificio.

En el libro Historia de los archivos en Cuba, libro escrito en 1912, con una posterior edición en 1949, Llaverías relata la evolución no solo del Archivo sino de la Archivística en el país, hasta llegar a la inauguración del nuevo edificio del Archivo Nacional el 23 de septiembre de 1944.  Esta trayectoria muestra  cómo el Archivo, desde las diferentes sedes por las que transitó, estuvo expuesto a accidentes, saqueos, fenómenos climáticos y otras afectaciones que atentaban contra la preservación de la memoria histórica de la nación cubana.

El edificio que hoy ocupa la sede del Archivo Nacional de la República de Cuba fue el único inmueble construido en el país con el fin de conservar y custodiar el patrimonio documental, pues hasta 1944 (Año en que se inauguró el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, MINREX) eran locales concebidos para otros fines, en los que se adaptaban espacios para guardar la documentación, muchas veces en condiciones totalmente desfavorables de humedad, luz, riesgos de incendio, pérdidas durante su traslado, entre otros.

A partir de 1959, la Revolución trajo algunos cambios en el Archivo y su funcionamiento. Fue creada la Escuela Nacional de Archiveros y se firmó la Ley No 714 de 1960 reconoció el papel rector del Archivo Nacional en materia de organización y conservación del patrimonio documental.

En esta institución, se custodian actualmente más de 27 km de documentos de alto valor histórico y patrimonial, que constituyen la memoria histórica de la Nación Cubana y testigo fiel del quehacer político y administrativo del país.

El Archivo Nacional de la República de Cuba se subordina actualmente al Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente y es la organización que dirige metodológicamente y coordina el funcionamiento del Sistema Nacional de Archivos.

Actualmente la Institución es miembro del Consejo Internacional de Archivos y de la Asociación Latinoamericana de Archivos, con los que sostiene intensas relaciones de trabajo y que avalan el serio y continuado afán de defender la memoria de la nación cubana. Mantiene relaciones de intercambio y colaboración técnico-profesional con diversas instituciones y organizaciones como la UNESCO, universidades y archivos históricos de Europa, Asia, América y el Caribe, entre otras.

Como unidad de información, el Archivo Nacional de la República de Cuba tiene como reto continuar dinamizando sus procesos informacionales y comunicacionales que tienen en común a la información y el conocimiento, recursos identificados como fundamentales y estratégicos para la economía y la sociedad actuales, particularmente para la toma de decisiones acertadas y pertinentes en ambientes cada vez más dinámicos y cambiantes.

Misión

El Archivo Nacional de la República de Cuba es la entidad del CITMA encargada de dirigir metodológicamente la política de gestión documental en el territorio nacional y de salvaguardar la memoria histórica de la Nación Cubana, para lo cual garantiza el procesamiento, conservación, uso, acceso y difusión de los fondos documentales que custodia.

Visión

Ser un archivo de referencia regional que se caracterice por una gestión documental de excelencia para la prestación de servicios y en la solución creativa de problemas relacionados con el procesamiento, la conservación y la difusión archivística.